10

Oct

2014

La intimidad en tiempos de redes sociales

La Dra. Genara Castillo explica, desde la antropología, las causas y consecuencias de publicar fotografías inapropiadas en las plataformas digitales.

Por Cristhian Rojas. 10 octubre, 2014.

Son abundantes: están en los muros de Facebook, en los timeline de Twitter y en los perfiles de Instagram. Las fotografías de chicas y chicos con ropa ligera -a veces sin ella- se multiplican sin viso de control. Lo que podría interpretarse como un simple afán por llamar la atención -por aumentar los likes y los seguidores-, tiene, en realidad, una problemática antropológica de fondo. Así lo entiende la Dra. Genara Castillo, profesora de Filosofía, quien explica que, detrás de este fenómeno, está la desvalorización de la intimidad personal. ¿Qué revelan estas fotografías de quienes las publican?


KSAFAFAS

“En el fondo se trata de un exhibicionismo que revela un desconocimiento de su ser personal”, menciona la Dra. Castillo.

Es importante recordar lo que sucede en la adolescencia: inseguridad sobre el propio ser personal, búsqueda de identidad; intentos de responder a la pregunta “¿quién soy?”. En esta etapa, muchas veces, el adolescente está solo: “La vorágine del mundo actual hace que nos olvidemos de ellos, justo cuando más nos necesitan. Es una llamada de atención a los adultos”, afirma la docente. Es en este escenario en el que un like, un seguidor más o un retweet funcionan a modo de reconocimiento, como respuesta a esa exploración.

Según Genara Castillo, investigadora de temas relacionados a la antropología del cuerpo y el pudor, la persona que opta por desnudar -de manera parcial o completa- su cuerpo, y mostrarlo en redes sociales (o en cualquier plataforma) evidencia lo contrario: un vacío interior. “En el fondo se trata de un exhibicionismo que revela un desconocimiento de su ser personal, que es muy valioso porque cada persona es única e insustituible”, añade.

Lo contrario al reconocimiento del valor personal es la superficialidad, o el querer hacerse valer por cosas llamativas. Y es que, para la doctora en Filosofía y Letras, quien se sabe persona con toda su radicalidad no es exhibicionista sino que es sereno, alegre, cuidadoso en su presentarse, en su hablar, en su actuar.

#riesgos
Pero el problema no se resume en la publicación misma sino que, según la experta, existen varias consecuencias a tomar en cuenta. Una está relacionada con el mensaje que uno mismo transmite al difundir fotografías inapropiadas: “Si lo que el exhibicionista dice con su forma de presentarse es que no es persona sino un objeto, entonces el riesgo es que lo traten no como persona, sino como una cosa”.

Acorde a Castillo, una persona que conoce su valor no necesita llamar la atención.

Acorde a Castillo, una persona que conoce su valor no necesita llamar la atención.

En ese sentido, Genara Castillo añade que, al compartir la intimidad (manifestada a través del cuerpo fotografiado), es probable que haya quienes no sepan valorarla e incluso se burlen de ella. De lo contrario, explica, la intimidad no se estaría entregando sino abandonando a vista de quienes no la merecen ni valoran.

Ir contracorriente
Quien ha mostrado de más aún puede ir contracorriente. “¿Y si lo más importante en mí es lo espiritual?” es la pregunta que, para Genara Castillo, puede dar inicio a un gran descubrimiento, una aventura apasionante que es la propia vida, personal, única, insustituible e irrepetible. “El joven debe tener en cuenta que en él existen dimensiones muy profundas y valiosas, que se anime a descubrirlas y valorarlas”, recomienda.

Para lograrlo, recuerda que los jóvenes poseen un espíritu crítico y de sana rebeldía, y un afán de autenticidad y hasta de heroísmo. Sin embargo, hace falta que sean acompañados de otros compañeros y de adultos, que les animen a defender lo más valioso de ellos mismos: su intimidad personal.

En ese sentido, es innegable que, en los últimos años, las plataformas sociales han ayudado a las personas a reencontrarse y mantenerse en contacto. Como toda herramienta, estas tecnologías no son ni buenas ni malas. El dilema se produce en el uso que se les da: “Lo importante es que sepamos controlarlas, no que estas nos controlen”.

Genara Castillo

– Genara Castillo es doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Navarra e investiga temas relacionados a la unidad de la vida humana.

La profesora sabe que ejercer ese control no es fácil, y que debe darse en todo momento. Y en este ejercicio interviene la libertad. Por ejemplo, al estudiar o al trabajar, ¿qué tanto se puede dejar de responder el mensaje de Whatsapp que acaba de llegar al móvil? “La libertad bien usada es decir “ahora no, lo veré después””, comenta. Al final, ese autocontrol es ser libre.

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